Clichés, sexo y cómo limitamos

Las niñas de enfermera y los niños de bombero. Temática de los disfraces. Os suena, ¿no?

Por desgracia vivimos en una sociedad en la que todavía hay algún cavernícola que se cuestiona el porqué de regalar a un niñO una cocinita. Dicho ser no se para a pensar que es sólo eso, un niño que quiere jugar y que no entiende de roles, es más, ojalá nunca los entienda.

Son muchos los profesionales, principalmente educadores y psicólogos, los que han advertido de la necesidad de regalar juguetes que no fomenten estereotipos en los niños en función de su sexo. Sin embargo, muchas veces seguimos perpetuando estos roles al regalar muñecas a las niñas y armas o camiones a los niños. Ojo, a veces lo hacemos sin querer simplemente por un tema de aprendizaje cultural. Corrijásmolo, estamos a tiempo.

En mi caso concreto, es cierto que mi hijo corre detrás de una pelota en cuanto la ve o si tiene que elegir, prefiere un dinosaurio o un coche antes que una muñeca. Nadie se lo ha dicho, son sus gustos. Sin embargo, cuando está con niñas de su edad, ¡que se preparen para decirle adiós a su carrito de muñecas! ¿Por qué? Porque siente curiosidad y el hecho de empujar un carro le gusta. ¿Será porque ve que su padre le pasea a él en el carro?

¿Hasta qué punto seguimos conductas limitantes * con nuestros peques?

Conducta limitante: pensamiento construido a través de la experiencia, que hace interpretar la realidad de una manera que limita tu desarrollo potencial, e impide que alcances aquello que deseas. 

Anoche no paraba de darle vueltas a esto. ¿Realmente limitamos a nuestros hijos en base a nuestros gustos y creencias? Seguramente sí. Pensemos en un ejemplo absurdo. Ni a mi marido ni a mi nos gusta el repollo, por lo tanto, nunca hacemos esta comida en casa. ¿Qué va a pasar cuando el día de mañana se lo pongan en el comedor del cole? Es algo nuevo para él, nunca lo ha visto ni probado, pero sí que nos ha oído decir: “Repollo, ni de coña, huele fatal”. Sin embargo, puede que a él le encante o puede que no, nadie se lo ha enseñado pero sí ha oído lo que sus padres piensan.

El ejemplo es absurdo, ya lo había avisado, pero ¿y si lo trasladamos a algo realmente relevante para un niño como decirle: “No, tú no puedes disfrazarte de enfermero, eso es una cosa de niñas” o “Las niñas que juegan al fútbol son unas marimacho”.

Estos ejemplos de conductas limitantes iban muy enfocados a roles sexuales, pero ¿y si pensamos en trasladar estas limitaciones por ejemplo a cuestiones físicas? Me explico:

Mamá: No subas a ese tobogan, está muy alto y te vas a caer.

¿Se va a caer? ¿Por qué? ¿Decimos esta frase por nuestro propio miedo? Estoy segura de que en la mayoría de casos, sí. ¿Qué tal con un “Ve con cuidado, que esas escaleras son muy altas”?

Pensemos y procuremos no limitar, centrémonos en fomentar.

@Saralacalle

3 comentarios sobre “Clichés, sexo y cómo limitamos

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