Coronavirus, embarazo y conciliación. Día 1.

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Día uno de este trío; Coronavirus, embarazo de 24 semanas y bebé de dos años. ¡Bien! Lo tengo todo.

Todo el mundo sabe ya la crisis sanitaria que estamos viviendo en España y del momento de parón/caos en el que nos encontramos en este momento. ¿Estamos siendo exagerados? Bajo mi punto de vista no. Con todas estas medidas, lo que se pretende no es frenar la epidemia, es espaciarla en el tiempo y no colapsar más la sanidad pública española. ¿Qué se intenta garantizar con esto? Que cada paciente, sea afectado por el Coronavirus o no, reciba la atención que merece y que precise. No olvidemos que sigue habiendo infartos, gripes normales, accidentes de tráfico, partos…

En Madrid hoy era el primer día sin centros educativos de ningún grado, desde guarderías hasta universidades y ahora, como noticia de última hora, cierran bibliotecas, ludotecas, museos y a saber qué más.

Bien. Todo bien.

Y aquí estoy, me veo embarazada, con una empresa que muy amablemente y coherentemente, me manda a casa mínimo quince días laborales, con un marido cuya empresa también le manda a casa y con un niño de dos años, salvaje perdido, y sin guardería. Venga, vamos a ponernos manos a la obra.

¿Abuelos? Son el grupo de mayor riesgo ante esta situación. ¿Niñeras? Desbordadas o “de poca confianza”. Los que, como nosotros, no tenemos una niñera habitual, nos da “miedo” meter a alguien que no conocemos o que no es de nuestra plena confianza. ¿Teletrabajo?

Venga, va, teletrabajo es la salida. El que pensó que los que tenemos menores en casa podemos teletrabajar como si nada, no había visto un chiquillo en su vida, ni de refilón. En mi casa a estas horas, a pesar de haber pasado la mañana con la abuela, suena Peppa Pig de fondo, un xilófono, algún que otro golpe más o menos preocupante y el suelo es como una pocilga juguetera con coches, animales y algún que otro resto que denominaremos OVNI, por eso de no saber identificarlo.

Genial, Sara, esto es el día 1. Lo bueno es que cuando saltaron todas las alarmas me volví loca e hice compra como si esto se tratase de la Tercera Guerra Mundial y ahora, además de tener la nevera llena, no paro de comer porque claro, ya se sabe que en casa todo está más a mano y como mis alimentos de primera necesidad están asociados al cacao, nunca vienen mal. Vamos, que la cuarentena va a acabar con mi paciencia, con mis neuronas y con mi báscula.

Dada la negatividad del post, aquí van mis ideas, pocas, de cómo entretener a un peque de dos años en este encierro provisional.

  1. Plastilina: además de practicar la motricidad fina, les suele encantar y mancha poco.
  2. Pintar: es un básico pero en casa hemos impreso dibujos de dinosaurios (elegir temática a gusto del consumidor) y nos ayudan en momentos clave.
  3. Pegatinas: otro básico que no falta entre nuestros recursos. Ojo a dónde acaban.
  4. Búsqueda del tesoro: en casa hemos jugado a esconder su muñeco preferido en una caja de zapatos a la que hemos llamado “el tesoro”. Un ratito nos ha aguantado la intriga.
  5. Hacer un bizcocho juntos, por eso que hablábamos antes de tener llena la despensa. Aquí eso de batir huevos y pringarse nos encanta.
  6. Gymkana en casa. Pon una escoba en el asiento con dos sillas y crea un túnel, un par de cojines en el suelo en los que saltar, inventa un río para saltarlo… Juega con su imaginación y ¡cánsalos!
  7. Cartas. Nosotros tenemos de Peppa Pig (se encuentran muy fácilmente) y le entretienen mucho.
  8. ¡Sorpresa! Es hora de abrir el armario y sacar ese juguete de Reyes que tenías escondido por exceso… No lo dudes.
  9. Los básicos: Netflix, pelis Disney, algún juego educativo de tableta… pero vamos, ante la desesperación, ¡bienvenidos sean!

Seguiremos informando desde este hogar, dulce hogar.

@Saralacalle