Viajar con un bebé… ¡al extranjero!

Llevamos sin coger un avión desde enero de 2017 (en marzo nos enteramos del notición) y a Marido y a mi ya nos pica el gusanillo, por eso este verano cruzamos la frontera.

Antes de decidir el destino estuvimos informándonos y esto es lo que necesitamos para viajar por Europa:

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Oda a los papás del Siglo XXI

¿Le importaría desvestir al bebé? Me dijo la doctora mirándome mientras mi marido tenía al bebé en brazos. Repito, ÉL tenía al bebé y me lo pidió a mi. A la mujer.

No son pocos casos en los que siento que los padres estás infravalorados y no puedo dejar de indignarme.

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Miedo al parto

“Cuanto peor ha sido un parto, más ganas tiene la gente de contarlo y exagerarlo”. Esta frase de mi matrona me ha acompañado desde que empecé la preparación al parto.

Aunque el hecho de ser madre me llenaba de emoción, el nacimiento del bebé me generaba un miedo y una preocupación que a veces me daba pavor reconocer en voz alta. ¿Podré dar a luz? ¿Podré soportar el dolor? ¿Saldrá todo bien? Todas esas preguntas se agolpaban en mi cabeza, principalmente al final del embarazo. Bueno, en la mía y en la de Marido, que no paraba de “taladrarle”.

Una vez que empecé a comentarlo con más embarazadas vi que no era la única y que es bastante común, por lo tanto, empecé a buscar información y estas son mis conclusiones:

Existen varios tipos de temores relacionados con el parto. El más frecuente es el miedo al dolor, pero también hay otros asociados a éste: miedo a lo desconocido, miedo a que surjan complicaciones, miedo a que el bebé no nazca sano e incluso miedo a no estar a la altura de las circunstancias cuando llegue el momento. (¿A no estar a la altura? Nunca vamos a estar “tan” a la altura).

Tranquila amiga, las mujeres estamos preparadas para parir de forma tanto biológica como psicológica. No debes preocuparte por el dolor físico ya que actualmente, gracias a la epidural, se reduce el malestar físico. Además, debes tener presente que cuando llegue el momento estarás en manos de profesionales y que no deberás preocuparte por nada. Ellos son los que saben, solo tienes que confiar en ellos. Palabrita.

Además, estos son algunos consejos para que te sientas más segura y estés preparada para cuando llegue el momento:

Descansa siempre que puedas. Simplemente no hagas nada y disfruta de un descanso diario, lee un libro, ve una peli, siéntate en un parque simplemente a observar..

Comparte tus preocupaciones. Habla de tus preocupaciones, ya sea con tu pareja, con tu madre o con una amiga que ya tiene niños, te ayudará mucho.

Realiza técnicas de relajación. Recibir un masaje o practicar la meditación durante el embarazo son formas de relajarse que te beneficiarán. Yo esto no lo probé, pero tengo amigas que dicen que ayuda mucho.

Asiste a clases de preparación para el parto. La mejor herramienta para afrontar tus temores es disponer de una información completa. En esas clases aprenderás mucho sobre todas las etapas del parto, así como sobre los aspectos físicos y emocionales que marcan cada periodo. Los profesionales que imparten las clases, así como tu ginecólogo, son las personas más indicadas para resolver tus dudas. Además, si vas con la persona que estará contigo en el paritorio, mejor, también le tranquilizará.

Practica ejercicio. El ejercicio físico también reduce la tensión. Si tienes dudas sobre qué deporte practicar, consulta con tu médico. La natación es el ejercicio ideal durante el embarazo te mantiene flexible y saludable pero no daña las articulaciones. En mi caso yo opté por Pilates.

Desconecta. Haz actividades de ocio que te diviertan y te hagan desconectar de todo. Puedes ir de compras, al cine con las amigas o salir a cenar con tu pareja. (Lo último 🙌🏻).

Si aún así te sientes abrumada por el miedo, habla con tu doctor o con tu matrona.

¿Conoces a alguna mujer que no haya sido capaz de dar a luz? Yo tampoco.

@Saralacalle

Cosas que me han ayudado después de ser madre

Como siempre digo, llevo poco tiempo inmersa en esto de la maternidad, pero a punto de cumplir seis meses como madre, os dejo una lista de cosas que a mi personalmente me han ayudado mucho.

Para no hacerlo demasiado largo, he separado la lista en cosas realmente útiles y otra de frivolidades, muy necesarias también.

Cosas importantes:

1. Mi madre y mi suegra (también puede ser una hermana, amiga, una niñera, la chica que os ayuda en casa…mejor una mujer, simplemente porque se sienten más identificadas con nosotras). Ya sabéis que el bebé está con la abuela pero no solo nos han ayudado ahora, en los primeros días de postparto también fueron imprescindibles (ahora echamos de menos sus tuppers).

Ojo, no pongo a mi marido porque no considero que ayude, considero que        compartimos tareas e ilusión por el proyecto en común que supone un hijo.

  2. Agenda: créeme si te digo que ahora te va a faltar tiempo. Yo pensaba que era una chorrada pero al reincorporarme al trabajo después de la baja, me compré una agenda y pinté un horario semanal en el que Marido y yo nos organizábamos con cosas que para los dos son importantes; reuniones inamovibles del trabajo, citas médicas, nuestra tarde libre*, etc… La tranquilidad mental que  tengo a primeros de mes cuando lo hago es insuperable.

3. Quitarme el reloj: teniendo en cuenta el punto anterior, es una contradicción, lo sé. Cuando digo “quitarme el reloj” es literal, el único horario que cumplo ahora es el del trabajo, que no puedo llegar tarde, al resto de sitios me da igual. Obviamente, si es una cita médica, lo intento, pero ahora mismo entre mis prioridades no está la de llegar en hora. Más que nada porque es imposible. Cuando no se toma el bibe súper lento hay una caca a destiempo, cuando no pilla un berrinche en el mismo ascensor… Ahora el pronto o tarde es relativo. Me ha costado pero ahora ya me he acostumbrado.

4. Experiencias de amigas. “¿Cuándo se empieza con la fruta? ¿Es normal que se de la vuelta con 4 meses? ¿Cuándo era la segunda dosis de la Betxero?”. Obviamente Google lo sabe todo pero prefiero mandar un Whatsapp a amigas que están como yo que, además, siempre te cuentan su experiencia. Ayuda y mucho.

5. Wallapop. La mayoría de los productos de los bebés son muy caros y aquí encontrarás verdaderas gangas que te permiten comprar cosas muy útiles, baratitas y en perfecto estado.

6. Relativizar. Esta es una cosa de la que todo el mundo te habla cuando dices que estás embarazada y yo no me creía mucho, pues sí, es totalmente cierto. Las prioridades cambian desde el minuto 1 en el que tienes al bebé encima y créeme si te digo que llevar la blusa con una arruga va a ser el menor de tus problemas, si logras que te abroche y que no tenga una mancha, has triunfado, amiga. Y así, con un millón de cosas a diario.

Cosas molonas:

1 .Champú en seco. EL DESCUBRIMIENTO. Vas a tener tiempo para ducharte, sí, pero ya no con la calma de antes y el champú en seco te deja requetemona en cuestión de 5 minutos y te olvidas de secador. Muy recomendable.

2. Espejo del parasol del coche. No sé vosotras pero a mi no me da tiempo a pintarme en casa y este espejo se ha convertido en mi aliado, los semáforos ya no son lo que eran. 🙂

3. Bandeja de desayuno (esta le va a encantar a mi amiga María). Tengo pánico a que algo se tuerza por las mañanas y que no me de tiempo a desayunar, asi que antes de acostarme dejo todo semilisto (bandeja con tazas, platos, vasos de zumo, cubiertos…) para minimizar riesgos.

4. Bono de masajes. Mi preferido. Compradlo antes de que nazca el bebé, luego nos cuesta más gastarnos dinero en nosotras mismas pero si ya lo tienes te da mucha menos pereza. Además, con la excusa de que tienes gastarlo te das unos homenajes muy guays.

Ánimo chicas, se puede.

* Los martes es la tarde libre de marido y los jueves la mía. Hay que guardarse esos ratos en la agenda.

@Saralacalle

Critícame, es gratis

¿Estás embarazada? ¿Acabas de tener un bebé?

Como os contaba en uno de los post anteriores, los abuelos están cuidando a nuestro bebé y me sorprendió mucho cuando el otro día mi madre (¡MI MADRE¡) me dijo: “ay hija, parece que todo el mundo sabe de bebés, no paran de decirme cómo hacer las cosas”. Mamá, te haces mayor, tú eres exactamente igual, pensé. Supongo que en su día, cuando nos crió a nosotros, también se lo decían pero ya se le ha olvidado.

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Cómo saber si he roto aguas

Los nervios están a flor de piel porque el momento del parto se acerca. Hemos llegado a la semana 38 y sabemos que la rotura del saco amniótico es una señal inequívoca de que van a comenzar las contracciones de parto y el bebé no tardará en nacer. Pero, ¿cómo saber si he roto aguas? ¿Se puede confundir con las pérdidas de orina? ¿Duele?

Antes de seguir leyendo, recuerda que no soy médico y que cuento mi propia experiencia y recopilación de información en base al tema que tratamos en cada post.

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Bienvenido al estrés, papá primerizo

Como recientes papás, acabáis de pasar por un periodo realmente estresante como es el final del parto y el propio parto en si, pero esto no ha hecho más que empezar.

Con la llegada de una personita tan sumamente delicada te enfrentas a niveles de estrés desorbitados, principalmente por el desconocimiento.

A continuación os dejo una pequeña recopilación de los momentos que me han parecido más TOP en cuanto a estrés.

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Ropa premamá

¿Estás gordi y no sabes cómo empezar a gestionar tu armario de embarazada? Aquí he preparado una selección de looks que quizás puedan ayudarte. Para vestirme durante la espera del bebé yo opté por ir mona, claro, pero con ropa cómoda y barata. La verdad es que ropa premamá como tal compré poca, ha habido muchas cosas “normales” que me han servido pero depende de tu estilo anterior al embarazo.

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Breve, intenso e insuficiente

La baja por maternidad en España es breve e insuficiente. Muchas mamás, entre las que me incluyo, intentamos alargarla sumando vacaciones, días de lactancia o cualquier permiso… porque las famosas 16 semanas de baja maternal pasan en un parpadeo. O en medio.

Y aquí estoy, 123 días después de dar a luz, con mi bebé de 4 meses en brazos y haciendo malabares. Porque la conciliación familiar/laboral en este país no existe por mucho que a todos los políticos se les llene la boca hablando de ella.

Como madre primeriza tengo que reconocer que me cuesta pasar tiempo lejos de él. Tengo la sensación de que es pronto, muy pronto para todo.

Sé que está en buenas manos, las mejores: los maravillosos abuelos sin los que nos sería muy complicado vivir y conciliar. Ellos se han ofrecido y así es más fácil, pero no todo mundo tiene esta opción.

El debate por la corta duración de esta baja lleva años encima de la mesa y no parece avanzar ni mejorar.  No voy a poneros los dientes largos hablando de esos estupendos países nórdicos donde las bajas por maternidad/paternidad ascienden a un año… pero sí que creo que es necesario hablar de ello para que no sea asumido como algo “normal” y así consigamos que esto cambie de manera real.

La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia exclusivamente materna durante los primeros seis meses de vida… pero, ¿cómo puede una mujer seguir dando el pecho a su hijo si se incorpora a su puesto de trabajo cuando el bebé tiene 4 meses? Es complicadísimo y en muchas ciudades y situaciones, inviable.

Para mí es una incoherencia tan obvia que no entiendo cómo no se le ha dado solución.

Yo elegí ser mamá lactante, es decir, decidí voluntariamente darle el pecho desde el primer momento, y para poder seguir haciéndolo, tres semanas antes de la temida vuelta empecé a espaciar sus tomas de forma que pudiese “aguantar” la mañana con biberones y así poder continuar dándole el pecho a primera hora y a partir de la 17.00h. Sí, he tenido que reducir jornada para ello.

Yo puedo hacerlo, aunque renuncio a gran parte de mi sueldo (y seguramente también trayectoria profesional) pero sé que hay otras muchas mamás que se ven obligadas a interrumpir la lactancia porque es algo imposible de compaginar con su día a día o porque no se apañan con el sacaleches o porque no obtienen suficiente cantidad…

Seas madre lactante o madre de biberón, la baja de maternidad sigue siendo ridícula. Tu bebé aún te necesita. ¡Nos necesitan!

Ahora que vuelvo a trabajar intento encontrar la fórmula que mejor se adapte a mi familia y con la que poder llegar a todo, pero esto no debería ser así. No somos superwomans y nos vemos obligadas a serlo. Las prioridades están claras, le pese a quien le pese, y no se nos debería penalizar por ello, ni a nivel social ni a nivel profesional. Mi marido y mi bebé son mis prioridades y así se lo hago saber a mi entorno siempre que es necesario.

Para poder conciliar lo mejor posible a mí, personalmente, me ha ayudado mucho empezar a establecer ciertas rutinas.

Papás, mamás, por desgracia en este país parece que traer un bebé al mundo nos penaliza en lo laboral pero ¡ay, qué alegrías nos dan en lo personal!

Con paciencia y rutina, la que aún estoy buscando, lo conseguiremos.

@Saralacalle

Pd: cuando establezcamos nuestras rutinas de esta nueva familia de 3, os las contaré.

Mis 5 imprescindibles del bebé

Como ya habrás ido leyendo en mis post anteriores, la maternidad te puede volver loca y tienes que intentar ponerle cabeza al asunto o acabarás arruinado y con la casa llena de chismes.

¿Qué considero imprescindible ante la llegada del bebé?

  1. Carro. Obviamente, lo necesitas desde el primer momento. Aquí, como en todo, tienes de todo tipo de marcas, tamaños y precios. En mi caso elegí (la segunda vez) el Bugaboo Cameleon. Es caro sí, pero compensa.
  2. Cuna de colecho. Antes de ser madre no sabía si iba a merecer la pena este tipo de cunas, ahora puedo decir que sí. Resulta muy cómodo tener al bebé “a mano” en todo momento. Además, ahora hemos empezado a utilizarla como parque de juegos y también le estamos sacando mucho partido así. Nosotros tenemos este modelo y me encanta (aunque las ruedas de las patas no me terminan de convencer).
  3. Bañera – Cambiador: al principio yo tenía dudas de si me sería útil o no, y la respuesta ahora pasados tres meses, es rotundamente sí. Sobretodo al principio, que no puedes agacharte bien. Además, a mi me resultan muy útiles los compartimentos que suelen traer a los lados y tengo ahí pañales, toallitas, cremas… El nuestro es uno muy parecido a este.
  4. Hamaca- Tumbona. El inventazo. Cuando son pequeñitos se duermen fenomenal ahí y cuando empiezan a crecer se entretienen mucho, al menos nuestro bebé. A nosotros nos regalaron una de la marca Baby Björn, que son bastante caras pero la verdad es que es súper cómoda y nos la llevamos muchas veces fuera para ir a casa de amigos y familiares. Si la hubiésemos tenido que comprar nosotros hubiésemos cogido alguna de la marca Chicco que también me parecen súper cómodas.
  5. Vigila bebés. Puede parecer una tontería cuando vives en una casa pequeña como la nuestra pero cuando sales fuera, es súper útil  poner la cámara y estar tranquilo mientras el bebé duerme plácidamente. Otro acierto con el que no contaba. Aquí no tengo una recomendación clara, creo que cualquiera que se vea bien es buena.

Como todo, depende de los gustos de cada uno, pero hay que poner cabeza a esta “bendita locura”.

@Saralacalle