Carta a mi futura hija

Madrid, 14 de junio de 2020, Fase 2, Estado de Alarma por Pandemia Mundial

Querida Carlota,

Desde el pasado 10 de marzo, día desde el que mamá está confinada en casa, han pasado muchas cosas. Tantas que, desde ese día, todas las noches te escribo un diario antes de dormir. Tu padre piensa que estoy viendo trapitos o Instagram pero en realidad estoy hablando contigo. Te cuento lo que es vivir una pandemia mundial en pleno siglo XXI en una gran ciudad como Madrid, ciudad tomada por el virus y la muerte durante más de 2 meses y ¡embarazada! ¡Menudo cóctel! Cuando seas capaz de leerlo y entenderlo, te parecerá una locura.

Sin duda, cuando pensamos en traerte a este mundo, nada de esto estaba previsto, imaginábamos un embarazo algo más movido que el anterior, simplemente por la existencia de tu hermano, pero ya está. Sorpresas te da la vida.

Ahora, pasadas 37 semanas, tengo que decirte que si tengo que definir todos estos meses contigo, serían de miedo, mucho miedo e incertidumbre. Dicen que los miedos de primeriza se van con el segundo pero nada de eso. He tenido y tengo, mucho más miedo que antes. Tus revisiones han sido pocas (afortunadamente eres una niña muy sana) y muy estrictas. ¿Sabes lo angustioso que es ir a verte sola con guantes, mascarilla, acompañada por una enfermera que te dice todo el rato “no toques nada, por favor, es por tu bien”? ¿Te imaginas lo que es leer a diario sobre casos de COVID19 en embarazadas y saber que no hay datos ni evidencias concluyentes? Lo peor, además de la incertidumbre, es la desinformación.

Además, nos hemos perdido grandes momentos juntas: verte la carita en alguna ecografía, ir juntas a nadar, a pilates o un buen masaje tú y yo mano a mano… Llegará.

En este instante, ya estamos preparando todo para tu llegada, por cierto, tienes que perdonarme, eres fruto del E-commerce. Mamá ha preparado todo vía internet; tu primera puesta, tus primeros pañales, tus cremas… Nada que ver con cómo preparamos la llegada al mundo de tu hermano, con él recorrí muchas tiendas, acompañé a las abuelas a mirar trajecitos para elegir juntas, contigo… Contigo me he pasado horas en la red imaginándote con esta o esa capota rosa. Además, ahora en Madrid estamos en Fase 2 y ya podría ir a alguna tienda pero… sigo teniendo miedo, principalmente por dos motivos; el primero de ellos es que los médicos nos han dicho que tenemos que ser muy cautos, cualquier paso en falso ahora podría condicionar tu llegada o tus primeros meses de vida. Segundo, la gente es una irresponsable, las terrazas están llenas, los parques (sin columpios) abarrotados, el miedo se ha esfumado por arte de magia… ¡y eso que seguimos en Estado de Alarma!

Hablando de parques, ¿sabes que tienes un hermano de 2 años y medio? Seguro que le oyes mucho. No sabemos muy bien cómo llevará tu llegada, después de 3 meses encerrado día y noche con nosotros, los vínculos son mucho más fuertes que antes. Tendremos que armarnos todos de paciencia y amor. ¡Te va a encantar este hogar!

 Y ahora, pequeña, quédate con esta frase que dijo tu padre anoche antes de dormir: “Con Carlota llegará la nueva normalidad”. No, Carlota, contigo llegará nuestra nueva realidad, pasarás a hacer nuestra vida mejor, sin duda, seremos una gran familia de 4.

Te espero en nuestra cita a ciegas, no tardes en llegar.

¿Qué hago con mi hijo durante la cuarentena? La experta responde.

Por todos es conocida la situación dramática que atraviesa España y, por mucho que intentemos  no pensarlo, no podemos cerrar los ojos ante lo que está pasando. Y, más allá del drama personal que están sufriendo muchas familias con familiares afectados incluso fallecidos, a los que desde aquí mando todo mi apoyo y cariño, los que por suerte estamos en casa y solo teletrabajamos, nos enfrentamos a la temida pregunta: “¿qué hago con los niños mientras?”.

El encierro por Coronavirus ha convertido las casas en una olla exprés de emociones y sentimientos que padres e hijos aprendemos  a gestionar sobre la marcha, o eso intentamos. Psicólogos y profesores contribuyen desde la distancia a seguir con la rutina educativa y ahuyentar los fantasmas del virus. Hoy tengo la suerte de contar en este blog con una experta en la materia, Marta Romero, Maestra de Educación Infantil y Educación Primaria por la Universidad Católica de Valencia, que nos contesta amablemente desde su casa a las preguntas que más nos preocupan a los padres en estos días.

Marta Romero, Maestra de Educación Infantil y Educación Primaria por la Universidad Católica de Valencia.

Sara: ¿Cómo debemos enfrentarnos a semejante crisis con peques en casa?

Marta: Es muy importante seguir la misma rutina que tenían antes del confinamiento. Los padres, con ayuda de los centros educativos, deben de plasmar un horario acorde a la edad de cada niño. Pueden pactar con ellos tardes de “extraescolares”. ¿Qué quiere decir esto? Por las mañanas es hora de realizar las diferentes tareas escolares, videollamadas con sus profes y, mientras tanto, los papás teletrabajan, realizan alguna actividad doméstica, ayudan al hermano pequeño… Los padres pueden preparan una lista de actividades “extraescolares”. Después, se pueden sentar con sus hijos y darles la opción de que elijan entre 2-3 actividades para cada día. De esta manera, disfrutarán en familia durante el tiempo de las mismas.

S: ¿Crees necesario explicarle a los niños lo que está pasando? Si es así, ¿a cualquier edad o solo a partir de una cierta edad?

M: Sí, creo que es necesario adaptar la información a cada edad. Los más pequeños están encantados de pasar tanto tiempo con papá, mamá, hermanos… Pero es posible que en algún momento pregunten por los abuelos, por salir a jugar con la pelota … Por ello, pienso que es muy importante que sean conscientes de la situación. Muchos compis han realizando diferentes cuentos y presentaciones para que, de una manera interactiva, los más pequeños entiendan qué está ocurriendo fuera de casa. Al igual que es necesario hablar con ellos de porqué se sale al balcón, a la terraza o a la ventana cada día para aplaudir.

S: ¿Qué opinas de toda la oferta educativa que han puesto a nuestro alcance? 

M: Sé que los docentes han sido unos superhéroes por su rápida capacidad para adaptarse en preparar sus clases y trabajar duro cada día, intentando conseguir el mejor resultado para sus discentes y familias desde casa.

También es verdad que las redes se han inundado de propuestas para ayudar a los padres y docentes con millones de actividades, para entretener y enseñar a los peques de cada casa. Sin duda, me parece un gesto maravilloso por parte de la comunidad educativa. Pero hay que destacar la importancia de cómo gestionarlo: si es acorde a su edad, intentar buscar temáticas relacionadas con lo que están viendo en su temario, saber utilizar la herramienta que se ofrece en  un tiempo moderado y que los niños no pierdan el entusiasmo y la atención por utilizarla. 

S: ¿Deberes sí o deberes no en esta época excepcional?

M: ¡Uff, difícil pregunta! Ya sabemos que nunca llueve a gusto de todos. Pienso que hay que continuar con la rutina y eso implica seguir adquiriendo conocimientos, por lo tanto, deberes sí. Y ahora me explico, por la mañana vuestros hijos están realizando diferentes actividades acerca de un tema, de una asignatura concreta. Cuando ellos acuden a su centro educativo, ocurre lo mismo en el aula, se suele explicar un tema determinado y realizar alguna actividad vinculada, a continuación se manda algún deber relacionado. Creo que es necesario mandar 1 ó 2 actividades para reforzarlo.

S: Desde tu experiencia, ¿estás notando diferencias entre educación pública y privada ante esta crisis?

M: Sí, también dependiendo del curso educativo. Creo que los centros concertados y privados, tienen más presión para responder ante el alumnado y sus familias. Por ejemplo, la etapa de Educación Infantil está exenta en cuanto a “deberes, trabajos”. Esto está dependiendo según cómo lo quiere gestionar cada centro. Es verdad, que algunos centros están dando la opción de videollamadas con niños que están cursando el segundo ciclo de Educación Infantil (3-5 años), creo que es una buena idea para tener contacto con sus maestras, pero no para exponerles cada día a esa rutina.

Me parece muy buena idea que los centros manden posibles actividades/guías que estaban programadas trabajarlas en el aula. Con ello, los padres pueden guiarse con temáticas para desarrollar actividades con ellos. Pero, por otra parte, creo que se está olvidando lo verdaderamente importante como por ejemplo: que aprendan a jugar solos o con sus hermanos trabajando el valor de compartir, que mejoren su lenguaje porque quieren contarnos ellos mismos un cuento, por enseñarnos sus avances en su psicomotricidad, por intentar y superar la famosa “operación pañal”… Son niños muy pequeños y lo que más les ayuda, es aprender experimentando, no caigamos en el error de olvidarlo.

S: Por salirnos de temas tan áridos, ¿qué consejos nos darías a los padres que nos enfrentamos a esta situación sin saber hasta cuándo?

M: Nuevamente la rutina, es muy importante para ellos. Recomiendo que trabajéis con ellos algunos de estos aspectos:

  • Circuitos caseros, haced volar la creatividad (salón patas arriba).
  • Dadles una tarea cada día que les haga sentir importantes (poner la mesa, recoger los platos, limpiar la casa…).
  • Haced videollamadas con algún amigo suyo del cole, abuelos, tíos …
  • Bailar sus canciones favoritas y también las vuestras, es tiempo de compartir.
  • Escuchadles, preguntadles cómo se sienten, hablar sobre cosas que habéis vivido…
  • Disfrutad de días especiales, palomitas y cine, somos cocineros, fiesta de pijamas…

Lo primordial es disfrutar de sus avances cada día, de su forma de reclamaros, de cómo juegan, se comportan… Pensad en positivo, estáis disfrutando con ellos, independientemente de que haya días mejores o peores, es un verdadero privilegio compartir tanto tiempo con vuestros grandes tesoros. ¡Aprovechadlo!

S: Una vez que todo esto acabe y podamos volver a nuestra vida, ¿qué debemos decirles a los niños?

M: Soy partidaria de contarles situaciones y acontecimientos acorde a sus edades, ya sean positivos o negativos. Cuando todo termine, hay que celebrarlo por todo lo alto, yendo al parque y haciendo un picnic, comiendo o cenando en sus restaurantes favoritos, dar un paseo …

Debemos hablarles y hacerles valorar el privilegio que han vivido al estar en casa con su familia, pero ahora toca volver al cole para seguir aprendiendo, para ver a sus amigos y profes, para poder jugar en el patio o en el  parque, ir a comprar chuches, saltar, correr… En definitiva, explicarles el valor de las pequeñas cosas. ¡Ánimo familias!

S: Muchas gracias por contar con tu ayuda en estos duros momentos. 

Sin duda, ayuda que la voz de la experiencia te guíe en esta carrera de fondo. Para empezar, en esta casa esta noche tenemos taller de pizzas caseras y pelis.

@Saralacalle

Coronavirus, embarazo y conciliación. Día 1.

Destacado

Día uno de este trío; Coronavirus, embarazo de 24 semanas y bebé de dos años. ¡Bien! Lo tengo todo.

Todo el mundo sabe ya la crisis sanitaria que estamos viviendo en España y del momento de parón/caos en el que nos encontramos en este momento. ¿Estamos siendo exagerados? Bajo mi punto de vista no. Con todas estas medidas, lo que se pretende no es frenar la epidemia, es espaciarla en el tiempo y no colapsar más la sanidad pública española. ¿Qué se intenta garantizar con esto? Que cada paciente, sea afectado por el Coronavirus o no, reciba la atención que merece y que precise. No olvidemos que sigue habiendo infartos, gripes normales, accidentes de tráfico, partos…

En Madrid hoy era el primer día sin centros educativos de ningún grado, desde guarderías hasta universidades y ahora, como noticia de última hora, cierran bibliotecas, ludotecas, museos y a saber qué más.

Bien. Todo bien.

Y aquí estoy, me veo embarazada, con una empresa que muy amablemente y coherentemente, me manda a casa mínimo quince días laborales, con un marido cuya empresa también le manda a casa y con un niño de dos años, salvaje perdido, y sin guardería. Venga, vamos a ponernos manos a la obra.

¿Abuelos? Son el grupo de mayor riesgo ante esta situación. ¿Niñeras? Desbordadas o “de poca confianza”. Los que, como nosotros, no tenemos una niñera habitual, nos da “miedo” meter a alguien que no conocemos o que no es de nuestra plena confianza. ¿Teletrabajo?

Venga, va, teletrabajo es la salida. El que pensó que los que tenemos menores en casa podemos teletrabajar como si nada, no había visto un chiquillo en su vida, ni de refilón. En mi casa a estas horas, a pesar de haber pasado la mañana con la abuela, suena Peppa Pig de fondo, un xilófono, algún que otro golpe más o menos preocupante y el suelo es como una pocilga juguetera con coches, animales y algún que otro resto que denominaremos OVNI, por eso de no saber identificarlo.

Genial, Sara, esto es el día 1. Lo bueno es que cuando saltaron todas las alarmas me volví loca e hice compra como si esto se tratase de la Tercera Guerra Mundial y ahora, además de tener la nevera llena, no paro de comer porque claro, ya se sabe que en casa todo está más a mano y como mis alimentos de primera necesidad están asociados al cacao, nunca vienen mal. Vamos, que la cuarentena va a acabar con mi paciencia, con mis neuronas y con mi báscula.

Dada la negatividad del post, aquí van mis ideas, pocas, de cómo entretener a un peque de dos años en este encierro provisional.

  1. Plastilina: además de practicar la motricidad fina, les suele encantar y mancha poco.
  2. Pintar: es un básico pero en casa hemos impreso dibujos de dinosaurios (elegir temática a gusto del consumidor) y nos ayudan en momentos clave.
  3. Pegatinas: otro básico que no falta entre nuestros recursos. Ojo a dónde acaban.
  4. Búsqueda del tesoro: en casa hemos jugado a esconder su muñeco preferido en una caja de zapatos a la que hemos llamado “el tesoro”. Un ratito nos ha aguantado la intriga.
  5. Hacer un bizcocho juntos, por eso que hablábamos antes de tener llena la despensa. Aquí eso de batir huevos y pringarse nos encanta.
  6. Gymkana en casa. Pon una escoba en el asiento con dos sillas y crea un túnel, un par de cojines en el suelo en los que saltar, inventa un río para saltarlo… Juega con su imaginación y ¡cánsalos!
  7. Cartas. Nosotros tenemos de Peppa Pig (se encuentran muy fácilmente) y le entretienen mucho.
  8. ¡Sorpresa! Es hora de abrir el armario y sacar ese juguete de Reyes que tenías escondido por exceso… No lo dudes.
  9. Los básicos: Netflix, pelis Disney, algún juego educativo de tableta… pero vamos, ante la desesperación, ¡bienvenidos sean!

Seguiremos informando desde este hogar, dulce hogar.

@Saralacalle

Qué regalar a un niño de 2 años

Quizás este post llegue tarde. Ya han pasado las Navidades y el periodo “de regalos” por excelencia del año ha finalizado pero como todos tenemos cumpleaños cerca, aquí van mis descubrimientos del año.

1. Bicicleta de aprendizaje y casco. Sin duda, el regalo que más ilusión le hizo a Edu en su segundo cumpleaños. Con este regalo, además de divertirse un montón, aprenden a mantener el equilibrio y a desplazarse en un sentido u otro. En nuestro caso aprender “la marcha atrás” fue una pasada…jajaja.

2. Pizarra de actividades. Al principio no le hacía demasiado caso pero con el tiempo nos pide dibujar en ella y “poner cosas”. Pegamos fotos con imanes o escribimos la agenda de la semana. Por ejemplo, “el viernes vamos disfrazados a la guarde” y poco a poco cada vez le va dando más uso.

3. Puzzles. En cualquiera de sus versiones. A nuestro hijo le encanta desde los puzzles clásicos, hasta los de madera pasando por algunos más “difíciles” como estos que os enseño aquí. Sin duda, uno de los juguetes que más puede aportar a su desarrollo cognitivo.

4. Disfraces. En esta casa somos muy de piratas y Papá Noel nos sorprendió con un gorro, un parche y un catalejo. Ni una foto de estas Navidades tenemos sin estos complementos… Jajajaja. En una etapa en la que no paran de descubrir y de formar su personalidad, en mi opinión, darles estas herramientas para experimentar es un acierto seguro. Además, hay tanta variedad de opciones (y de precios) que es difícil no acertar.

Cocina de madera de Lidl. Catálogo Navidad 2019.

5. Construcciones. Un clásico que no se pasa de moda, también muy apropiado para esta edad. En nuestro caso, optamos por la granja de Lego. (La gama Duplo está muy bien para los peques). No sabéis el juego que da en las tardes lluviosas de invierno. Sacarla, montarla y desmontarla, así en bucle sin parar. Jugar como tal, juega poco, pero le entretiene mucho el tema de las piezas.

6. Mr. Potato. ¿Hay algo más vintage que este viejo amigo? Con el paso de los años han ido saliendo muchos modelos, pero en nuestro caso ganó el clásico, así practicamos las partes del cuerpo en español e inglés. Lo que aprenden jugando para ellos es mucho más sencillo.

7. Tren de madera. Como veis, soy bastante tradicional pero… si lleva tantos años en los rankings de los más vendidos, ¡por algo será! No es que yo os vaya a descubrir la rueda.

8. Cuentos. Son una apuesta segura, a todos les encantan, solo hay que dar con la temática adecuada.

Aquí los 3 que repetimos en bucle.

Coleccción “Busca y encuentra“. Baratísimos y les entretienen un montón. Además, practican la agudeza visual y son perfectos para llevar en el bolso y entretenerles en una sala de espera o en un restaurante.

El primer día de escuela de Chu. A nuestro hijo le encantan los osos pandas y este cuento le vuelve loco. Si alguien sabe de alguno más de esta colección, soy toda oídos.

Los cuentos de Peppa Pig. Mi amiga Josefa y sus amigos no podían faltar en este listado. Nosotros intentamos evitarlo pero… todas las noches se cuela en nuestra cama.

9. Instrumento de madera: en casa entró un xilófono, pero mejor para regalárselo a un tercero. 😉 Por aquí lo de aporrear nos encanta…

10. Cocinita. Já. Lo mejor y lo más polémico lo he dejado para el final. Pues sí, este año en casa a nuestro hijO los Reyes Magos le han traído una cocinita, preciosa y maravillosa. Ha sido un regalo muy comentado en nuestro círculo social pero… Si mi hijo ve a su padre cocinar y siempre quiere ayudarle, ¿quién soy yo para privarle de eso? Aquí estamos para potenciar, no para restar. En nada, nunca. Pero esto lo trataremos en un post a parte…

Y a vosotros, ¿cuáles son los regalos para niños de 2 años que más os han sorprendido?

@Saralacalle

Clichés, sexo y cómo limitamos

Las niñas de enfermera y los niños de bombero. Temática de los disfraces. Os suena, ¿no?

Por desgracia vivimos en una sociedad en la que todavía hay algún cavernícola que se cuestiona el porqué de regalar a un niñO una cocinita. Dicho ser no se para a pensar que es sólo eso, un niño que quiere jugar y que no entiende de roles, es más, ojalá nunca los entienda.

Son muchos los profesionales, principalmente educadores y psicólogos, los que han advertido de la necesidad de regalar juguetes que no fomenten estereotipos en los niños en función de su sexo. Sin embargo, muchas veces seguimos perpetuando estos roles al regalar muñecas a las niñas y armas o camiones a los niños. Ojo, a veces lo hacemos sin querer simplemente por un tema de aprendizaje cultural. Corrijásmolo, estamos a tiempo.

En mi caso concreto, es cierto que mi hijo corre detrás de una pelota en cuanto la ve o si tiene que elegir, prefiere un dinosaurio o un coche antes que una muñeca. Nadie se lo ha dicho, son sus gustos. Sin embargo, cuando está con niñas de su edad, ¡que se preparen para decirle adiós a su carrito de muñecas! ¿Por qué? Porque siente curiosidad y el hecho de empujar un carro le gusta. ¿Será porque ve que su padre le pasea a él en el carro?

¿Hasta qué punto seguimos conductas limitantes * con nuestros peques?

Conducta limitante: pensamiento construido a través de la experiencia, que hace interpretar la realidad de una manera que limita tu desarrollo potencial, e impide que alcances aquello que deseas. 

Anoche no paraba de darle vueltas a esto. ¿Realmente limitamos a nuestros hijos en base a nuestros gustos y creencias? Seguramente sí. Pensemos en un ejemplo absurdo. Ni a mi marido ni a mi nos gusta el repollo, por lo tanto, nunca hacemos esta comida en casa. ¿Qué va a pasar cuando el día de mañana se lo pongan en el comedor del cole? Es algo nuevo para él, nunca lo ha visto ni probado, pero sí que nos ha oído decir: “Repollo, ni de coña, huele fatal”. Sin embargo, puede que a él le encante o puede que no, nadie se lo ha enseñado pero sí ha oído lo que sus padres piensan.

El ejemplo es absurdo, ya lo había avisado, pero ¿y si lo trasladamos a algo realmente relevante para un niño como decirle: “No, tú no puedes disfrazarte de enfermero, eso es una cosa de niñas” o “Las niñas que juegan al fútbol son unas marimacho”.

Estos ejemplos de conductas limitantes iban muy enfocados a roles sexuales, pero ¿y si pensamos en trasladar estas limitaciones por ejemplo a cuestiones físicas? Me explico:

Mamá: No subas a ese tobogan, está muy alto y te vas a caer.

¿Se va a caer? ¿Por qué? ¿Decimos esta frase por nuestro propio miedo? Estoy segura de que en la mayoría de casos, sí. ¿Qué tal con un “Ve con cuidado, que esas escaleras son muy altas”?

Pensemos y procuremos no limitar, centrémonos en fomentar.

@Saralacalle

Drenajes de oído para un bebé

A veces la maternidad, no es como uno piensa y el tiempo se evapora, los días se van tachando en el calendario a un ritmo vertiginoso y, sin darte cuenta, estás a 1 de agosto…
Después de unos meses bastante intensos, volvemos, espero que de forma mucho más recurrente.
Hoy os cuento la historia de “los drenajes de Edu”.

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¿Only adults? ¡Me apunto!

Hace tres años, en un viaje a México, por pura casualidad fuimos a un hotel “Only Adults”, hoteles a los que no está permitido el acceso a menores. Hasta esa vez, yo no tenía ni idea de su existencia y cuando lo descubrí me pareció mal. ¿Por qué no iba poder estar un niño en ese hotel? ¡Si era perfecto! Jardines enormes, piscinas infinitas, un paraje de ensueño… A los dos días lo entendí.

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